LO QUE FUISTES
y en lo primero en que pienso es en tu recuerdo.
Tu linda cara, tus ojos alegres y tu sonrisa llenaron mi
vida de felicidad.
Fuiste como un bello amanecer, una tierna ilusión,
un fugaz sueño de amor.
Que poco tiempo tuve para mirar tus ojos, pero lo suficiente
para alojarlos en mi mente y en mi corazón.
Y es que conocerte a ti y no quererte es como mirar
el sol y vivir en la oscuridad.
Sabes... es difícil comprender que no era el momento
o que no eras para mi,
pero me consuelan los maravillosos instantes que el tiempo
me permitió a tu lado
y le doy gracias a Dios por conocerte y a la vida
por darme la oportunidad de amar.
Perdona si he querido llenar de ti el vacio de mi corazón.
Pero desde que te conocí tu has vuelto a encender la llama
que habias estado apagada por mucho tiempo.
Hoy quisiera fundir mi alma con la tuya, convertirnos en uno solo
y aunque no estés a mi lado nunca mas y a pesar de todo
el dolor que siento
y de que nunca me quisiste...
Siempre, siempre te recordaré como mi más bella ilusión.



abril-ale dijo
Un escrito sincero donde se desnuda el alma y todo lo que hay en ella en ese momento. El desamor es difícil aceptarlo, pero cuando se acepta y sobre todo en la despedida van palabras de agradecimiento es porque a pesar de lo que nos pudieron decir o hacer, hemos perdonado y estamos preparados a que no sea una historia doliente. Cuando sentimos dicha por haber amado así no hayamos sido correspondidos a la altura de ese amor, es porque hemos crecido.
Ebenezer, un besito.
10 Septiembre 2008 | 08:06 PM